La escalada de violencia entre Israel y el Líbano volvió a intensificarse luego de que el grupo chií Hezbolá lanzara una serie de cohetes contra el asentamiento de Manara, en el norte de Israel, como respuesta a recientes ataques israelíes en territorio libanés.
El intercambio de hostilidades se produjo tras una ofensiva aérea ejecutada por Israel desde el miércoles hasta la madrugada del jueves, dirigida contra múltiples localidades del Líbano, incluida Beirut. Según reportes preliminares, los bombardeos dejaron al menos 254 muertos y más de 1.150 heridos, en uno de los episodios más intensos desde la reactivación del conflicto.
En respuesta, Hezbolá confirmó el lanzamiento de cohetes hacia Manara y advirtió que continuará sus acciones militares mientras persistan las agresiones. En un comunicado, el grupo señaló que no detendrá sus operaciones hasta que cesen los ataques contra su territorio.
Equipos de rescate libaneses continúan las labores en las zonas afectadas, donde más de un centenar de ataques aéreos provocaron la destrucción de viviendas e infraestructura. Entre los sobrevivientes, rescatistas lograron ubicar a una mujer con heridas graves entre los escombros, reflejo de la magnitud del impacto humanitario.
Escala conflicto: Hezbolá responde a Israel

El recrudecimiento de la violencia ocurre en medio de negociaciones internacionales que buscan una tregua en la región. Sin embargo, tanto Israel como Estados Unidos han indicado que el frente en el Líbano no forma parte de esas conversaciones, al considerarlo un conflicto de carácter bilateral.
Desde Teherán; el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica advirtió que prepara una respuesta contundente ante los ataques israelíes. Las autoridades iraníes reiteraron que cualquier acción contra Hezbolá será considerada como una agresión directa contra Irán, elevando el riesgo de una escalada regional.
فرق متخصصة في البحث والانقاذ تستجيب من اجل إنقاذ اشخاص عالقين تحت الانقاض. pic.twitter.com/SaVayyoc7G
— Lebanese Red Cross (@RedCrossLebanon) April 8, 2026
El conflicto entre Israel y el Líbano se reactivó el pasado 28 de enero; tras una serie de ataques coordinados que ampliaron las tensiones en Medio Oriente. Desde entonces, los enfrentamientos han dejado centenares de víctimas y han incrementado la preocupación internacional por una posible expansión del conflicto armado.


















