Acusan a sujeto por escalar vivienda y robar más de 8 mil córdobas en Monseñor Lezcano

Foto: Sujeto acusado de robo en Managua/ TN8
Foto: Sujeto acusado de robo en Managua/ TN8

Lo que parecía una madrugada cualquiera en el barrio Monseñor Lezcano terminó convirtiéndose en toda una escena digna de película, luego que un sujeto, que al parecer se creía el “Hombre Araña”, decidiera escalar una vivienda de dos pisos para cometer un robo.

El protagonista de esta historia es Geovanny Antonio Ramírez, quien hoy se sienta en el banquillo de los acusados, enfrentando cargos por robo con fuerza en las cosas. Según la acusación del Ministerio Público, el hecho ocurrió la madrugada del pasado 2 de abril, cuando el sujeto llegó sigilosamente hasta la vivienda.

«Ingresó al inmueble por la escalera metálica que hay hasta llegar a la parte de la pulpería, donde sustrajo una gran cantidad de dinero que estaba sobre la mesa, así como un teléfono celular valorado en 7,000 córdobas, se trata de un Samsung J1 Prime»; detalló el juez.

Ni la altura ni los obstáculos fueron impedimento, ya que el acusado escaló por el costado oeste del inmueble hasta alcanzar el balcón. Como si se tratara de una misión perfectamente calculada, posteriormente descendió hasta la planta baja, donde comenzó a buscar objetos de valor.

Foto: Sujeto acusado de robo en Managua/ TN8
Foto: Sujeto acusado de robo en Managua/ TN8

Sujeto acusado de robo en Managua

«En la pulpería, donde se encontraba una mesa de madera con una gaveta sin seguridad, procedió a sustraer de esta la cantidad de 8,171 córdobas»; señaló la representante del Ministerio Público.

Fue en ese recorrido donde encontró la mesa de madera con la gaveta sin llave, de la cual sustrajo el dinero en efectivo y el teléfono celular Samsung J1 Prime. Con el botín en mano, abandonó el lugar sin imaginar que su “hazaña” lo llevaría directo ante la justicia.

*»Le voy a solicitar el rechazo de la acusación, ya que la fecha y hora del hecho no están bien especificadas», abordó la abogada defensora.

Las autoridades lograron ubicarlo y capturarlo, poniendo fin a su aventura nocturna. Ahora, lejos de los techos y balcones, deberá responder ante los tribunales, donde su historia pasó de ser un intento de “proeza” a un proceso judicial serio.