Vogue reúne a dos íconos con guiño a “El diablo viste a la moda”

Foto: Meryl Streep y Anna Wintour brillan en portada de Vogue/Cortesía
Foto: Meryl Streep y Anna Wintour brillan en portada de Vogue/Cortesía

La más reciente portada de Vogue reunió a dos íconos de la moda y el cine: Meryl Streep y Anna Wintour, en una producción que destacó por su elegancia, simbolismo y referencias directas a la cultura pop, especialmente a la película El diablo viste a la moda.

La sesión fotográfica, capturada por la reconocida fotógrafa Annie Leibovitz y con estilismo de Grace Coddington, presentó una propuesta visual que exploró el contraste entre ambas figuras, tanto en estilo como en actitud. La imagen no solo resaltó el poder de la moda como forma de expresión, sino que también reforzó el vínculo entre la realidad y la ficción.

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En una de las tomas más destacadas, Meryl Streep lució un conjunto sastre de corte masculino en tonos sobrios, acompañado de accesorios minimalistas que proyectaban autoridad y sofisticación. Por su parte, Anna Wintour apostó por un abrigo rojo de gran impacto visual, complementado con su característico peinado bob y gafas oscuras, reafirmando su sello personal dentro de la industria.

La portada principal mostró a ambas figuras con diseños de Prada, en una composición cuidadosamente iluminada que enfatizó la estética editorial. Wintour apareció con un vestido rojo con detalles negros, mientras que Streep optó por un traje azul marino combinado con una blusa blanca, logrando una armonía visual que equilibró sobriedad y protagonismo.

Meryl Streep y Anna Wintour brillan en portada de Vogue

Foto: Meryl Streep y Anna Wintour brillan en portada de Vogue/Cortesía
Foto: Meryl Streep y Anna Wintour brillan en portada de Vogue/Cortesía

Más allá de lo estético, la producción generó conversación por el evidente guiño a El diablo viste a la moda, donde Streep interpretó a Miranda Priestly, un personaje inspirado en la propia Anna Wintour. La actitud, los gestos y los elementos visuales evocaron la figura de la poderosa editora ficticia, reforzando el paralelismo entre ambas.

En otras imágenes de la sesión; el escenario se trasladó a un automóvil de lujo, donde las protagonistas mantuvieron la misma línea de sofisticación con looks igualmente cuidados; combinando abrigos; texturas y accesorios de alto nivel. Esta variedad de escenarios permitió ampliar la narrativa visual y destacar la versatilidad de la moda como lenguaje.

Foto: Meryl Streep y Anna Wintour brillan en portada de Vogue/Cortesía
Foto: Meryl Streep y Anna Wintour brillan en portada de Vogue/Cortesía

El impacto de esta portada coincide con la expectativa generada por la secuela de El diablo viste a la moda; lo que ha reavivado el interés por el universo que fusiona cine y alta costura. Además, la campaña promocional incluye música original interpretada por Lady Gaga; reforzando la conexión entre distintas industrias creativas.

Con esta propuesta, Vogue reafirma su papel como referente global de la moda, apostando por contenidos que combinan estética; narrativa y figuras icónicas capaces de trascender generaciones.