Viernes Santo, uno de los días más solemnes de la Semana Santa, es cuando familias católicas se reúnen para participar del Viacrucis, conmemorando la pasión y muerte de Jesucristo, se vivio en catedral de Managua.
Esta vez, desde la Catedral de Managua, se realizó un recorrido representativo de la crucifixión de Jesús de Nazareth.
“Es una muestra de que nuestro pueblo católico vive en agradecimiento y en actitud penitencial, de oración y de regocijo, desde tempranas horas, donde las familias se acercan para llegar a la iglesia y participar de este Viacrucis, acompañando la imagen durante estas 14 estaciones”, destacó Cardenal Leopoldo Brenes.
Durante este simbólico recorrido, que se divide en 14 estaciones, varias personas devotas de la Sangre de Cristo aprovechan para agradecer por favores recibidos.

pasión de Cristo en la Catedral de Managua
“Hoy ha sido un gesto muy bonito de comunión durante estas 4 horas de recorrido, con una actitud de reflexión y de silencio, y agradecemos a todos los fieles de la arquidiócesis. No queda nada más que continuar con lo que falta de la Semana Santa, que es celebrar la resurrección del Señor”, destacó Brenes.
Mediante oraciones y cantos, jóvenes, adultos y niños cumplen con este acompañamiento como símbolo de solidaridad, entrega y compromiso con la Cruz, que a lo largo del tiempo tiene un significado profundo en el catolicismo.
“Yo desde pequeña participo, pues mi mamá no podía tenerme a mí y a mi hermana; sin embargo, acá estamos sanas y salvas y siempre venimos vestidas de María”, destacó una devota.

Entre las promesas representativas más realizadas en este día especial destacan personas que caminan descalzas, niños vestidos de Jesús y de María, jóvenes cargando la cruz y otros que caminan vendados, orando durante todo el recorrido.
“Yo vengo descalzo y sabemos muy bien que el dolor y el sacrificio son parte de un objetivo concreto y todo vale la pena. Yo, todos los años, cumplo con mi promesa por los favores recibidos de la Sangre de Cristo”, destacó Carlos Gómez, feligrés.
El Viacrucis de este Viernes Santo continúa siendo un acto de fe y reflexión, que permite que los creyentes sigan identificándose con el dolor de Cristo y, sobre todo, reconozcan que este dolor y sacrificio representa un acto de fe que adquiere un sentido de esperanza; redención y amor.


















