La NASA confirmó el éxito de una de las maniobras más importantes de la misión Artemis II: la inyección translunar; que encamina a la nave Orión hacia la Luna.
Aunque se registraron pequeños inconvenientes técnicos y una breve interrupción de comunicaciones, la agencia aclaró que no representan ningún riesgo para la misión.
El encendido de motores, que duró casi seis minutos, fue calificado como “impecable” por el equipo de control en Houston.
Esta maniobra marca el último impulso significativo, ya que a partir de ahora la nave continuará su trayectoria guiada por las leyes de la mecánica orbital.

La NASA logra un paso histórico
Según explicó Howard Hu, responsable del programa, los sistemas funcionan con normalidad y la tripulación se encuentra en buen estado.
Durante los primeros días, los astronautas realizaron pruebas clave, incluyendo la verificación del sistema de soporte vital; el suministro de agua y los mecanismos de eliminación de dióxido de carbono.
Además, ejecutaron maniobras de control manual que servirán para mejorar futuras misiones.
Destacó que este sigue siendo un vuelo de prueba, cuyo objetivo es recopilar datos esenciales para optimizar el desempeño de la nave en condiciones reales del espacio.

Uno de los hitos más esperados ocurrirá el 6 de abril, cuando la nave pase por el lado oculto de la Luna y alcance más de 400.000 kilómetros de distancia de la Tierra, superando el récord establecido por Apolo 13.
La misión Artemis II busca retomar los vuelos tripulados hacia la órbita lunar por primera vez desde 1972, cuando finalizó el programa Apolo 17, marcando así un paso clave en el regreso de la humanidad a la Luna.

















