Como Lizandro Javier Flores Manzanares, de 43 años, fue identifacado el hombre que perdió la vida la tarde de este jueves en el centro recreativo de Xiloá, en un hecho que ha causado profundo impacto entre los presentes y la comunidad.
Según testigos, el hombre ingresó al agua en aparente estado de ebriedad. Lo que inició como una jornada de recreación terminó en tragedia cuando desapareció de la vista de quienes se encontraban en el lugar, generando momentos de angustia y desesperación.
De inmediato, los presentes dieron aviso a la Cruz Blanca Nicaragüense, cuyos miembros se movilizaron rápidamente para atender la emergencia. A pesar de los esfuerzos y las labores de búsqueda, el cuerpo fue localizado sin signos vitales.
Walter Valverde Ruiz, vendedor de la zona, relató: “Bueno, el hombre se está ahogando pero nunca avisaron a la Cruz Blanca, pero ya cuando lo quisieron sacar ya estaba sin signos vitales. Yo le hago un llamado a los que se van a meter al agua, que si no saben nadar, que no se metan para que no se ahoguen y pasen con su familia, porque pobrecita la familia. A lo mejor lo están esperando y lo van a ver llegar en una caja”.
Tragedia en Xiloá: hombre muere ahogado en centro recreativo

El director de la Cruz Blanca en Ciudad Sandino, Berman Muñoz, explicó que tras recibir el aviso realizaron un barrido en el agua y lograron ubicar el cuerpo. “Se le dieron los primeros auxilios de RCP, pero lamentablemente ya no respondió”; señaló.
Agentes de la Policía Nacional también se presentaron en el lugar para realizar las diligencias correspondientes. Posteriormente, el cuerpo fue remitido al Instituto de Medicina Legal, donde será entregado a sus familiares para darle cristiana sepultura.
Este lamentable suceso deja un mensaje claro y urgente: autoridades y socorristas reiteran la importancia de la conciencia y responsabilidad durante actividades recreativas en balnearios, lagunas y playas. Evitar el consumo de alcohol antes de ingresar al agua es fundamental, ya que disminuye los reflejos, afecta la coordinación y pone en riesgo la vida.
Asimismo, se recomienda no ingresar a zonas profundas si no se sabe nadar, mantener vigilancia constante en niños y adultos mayores, y seguir siempre las indicaciones de los cuerpos de rescate.
La muerte de Lizandro Flores no solo enluta a su familia, sino que también debe servir como advertencia para prevenir nuevas tragedias. Un momento de diversión no debe convertirse en una escena de dolor. La prevención puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.


















