A 20 años del estreno de Hannah Montana, uno de los elementos más recordados de la serie juvenil vuelve a captar la atención del público: la casa donde vivía la familia Stewart. La emblemática residencia, que funcionó como telón de fondo de la doble vida de Miley Stewart; continúa en pie y conserva su relevancia dentro del imaginario televisivo, dos décadas después del debut del programa.
La serie, protagonizada por Miley Cyrus, se estrenó a mediados de la década del 2000 por Disney Channel y rápidamente se convirtió en un fenómeno cultural para el público juvenil. Su historia, centrada en una adolescente que alterna la vida escolar con la fama como estrella pop, marcó a toda una generación.
En el marco del aniversario número 20, Cyrus participó en un especial conmemorativo producido junto a Disney+, donde reflexionó sobre el impacto de la serie en su carrera y en la audiencia. Parte de ese contenido incluye referencias visuales a la icónica casa que apareció reiteradamente a lo largo de las cuatro temporadas.
En la ficción, la vivienda estaba situada frente al mar. En la realidad, el inmueble se localiza en Malibu, específicamente en Broad Beach Road. Se trata de una residencia de estilo Cape Cod, construida sobre un terreno con acceso directo a la playa y vistas al océano desde varias habitaciones, terrazas y balcones.
Hannah Montana y la icónica mansión que sigue vigente
La propiedad cuenta con siete dormitorios, ocho baños, tres salas de estar, cuatro chimeneas y un garaje para tres vehículos, distribuidos en más de 5.000 pies cuadrados. Durante la grabación de Hannah Montana, únicamente se utilizó la fachada, ya que los interiores se recrearon en estudios.
Tras el final de la serie, la casa continuó siendo una locación solicitada. Destaca su aparición en Big Little Lies, donde representó la residencia del personaje interpretado por Reese Witherspoon, producción que sí empleó espacios interiores reales. También fue utilizada en el programa Selena + Chef, conducido por Selena Gomez. Actualmente, el inmueble puede alquilarse por cerca de 60 mil dólares mensuales y se encuentra a la venta por aproximadamente 21 millones de dólares.

Desde 2019 pertenece a la familia Clunies-Ross, cuyos representantes han confirmado que la casa ha sido adaptada en varias ocasiones para diferentes producciones audiovisuales. Así, la residencia de Hannah Montana se mantiene como un símbolo vigente de la televisión juvenil y como una pieza reconocible del legado cultural de la serie.


















