Increíble, pero cierto. Aunque parezca una historia sacada de una telenovela, en la comunidad de Majagual, jurisdicción del municipio de San Juan del Sur, Rivas.
Una mujer con aparentes problemas mentales logró engañar a su pareja y a sus familiares, luego de fingir durante varios meses un supuesto embarazo, un supuesto parto y hasta la muerte de uno de los gemelos que supuestamente había dado a luz en el Hospital Militar de Managua.
Sin embargo, finalmente, a mediados de esta semana, la familia de su compañero de vida logró desenmascarar el insólito hecho.
La protagonista de esta impactante escena de la vida real es la ciudadana identificada como Joselyn Elizabeth Martínez Ruíz, de 29 años, quien tras varios meses de engaños fue desenmascarada luego de una exhumación autorizada en el cementerio San Pablo, en el municipio de San Juan del Sur.
Los familiares de Jeyson Espinoza Martínez, de 20 años, compañero de Joselyn, al romper la pequeña bóveda donde creían que estaban los restos del recién nacido, quedaron atónitos. Al abrir el pequeño ataúd, descubrieron que se trataba de un muñeco.
Según las investigaciones, la joven, con aparentes problemas de salud mental, habría experimentado un embarazo psicológico, del cual su pareja y la familia estaban completamente convencidos. Incluso, en diciembre de 2024, cuando supuestamente tenía siete meses de embarazo, celebraron un baby shower.
A pocos días de aproximarse el parto gemelar, la mujer viajó sola rumbo a Managua, donde, bajo la supuesta compañía de una tía, el 18 de febrero del año pasado informó mediante una llamada telefónica que había dado a luz a un par de gemelos: un niño y una niña. Sin embargo, para evitar ser descubierta, evadía las videollamadas de su pareja y familiares.
Ocho días después del supuesto nacimiento, regresó a San Juan del Sur sin los bebés, argumentando que estaban enfermos. Quince días después volvió a Managua y, la noche del 19 de marzo, informó que el varón había fallecido. Posteriormente se trasladó a Rivas, donde con ayuda de un pastor se realizó el velorio y, al día siguiente, las honras fúnebres. No obstante, nunca permitió que alguien viera el supuesto cuerpo del menor.
Desde ese momento; las dudas comenzaron a surgir entre su suegra y los familiares de su pareja; al notar que no mostraba interés en ir a traer a la niña. Casi obligada, el 5 de abril del año pasado regresó a la capital y, al volver a San Juan del Sur; llegó cargando una muñeca, la cual entregó a su compañero de vida.
El hecho dejó estupefactos a todos y, casi un año después; confirmaron que en realidad se trataba de un muñeco al que le dieron cristiana sepultura.
Sin lugar a dudas, el caso ha estremecido a la opinión pública a nivel nacional. Aunque aún se desconocen las medidas que tomarán las víctimas de este engaño, lo cierto es que el caso requiere una revisión especializada por profesionales de la salud mental.


















