El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, alertó al Reino Unido sobre las consecuencias internacionales del conflicto en Oriente Medio durante una conversación con su homóloga Yvette Cooper.
Según Wang, las hostilidades en la región no solo afectan la paz y estabilidad locales, sino también la energía, finanzas; comercio y transporte marítimo global, perjudicando así los intereses comunes de todos los países.
El canciller chino subrayó que la única vía para resolver el es el diálogo igualitario; instando a todas las partes a negociar para garantizar la paz y estabilidad regional.
Tanto China como el Reino Unido, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, acordaron reforzar su cooperación para evitar la erosión del orden internacional.

China y Reino Unido llaman al diálogo
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun, también declaró que la guerra contra Irán es un conflicto que “no debería haber ocurrido” y que “no beneficia a ninguna de las partes”.
Destacó que la solución pasa por volver al diálogo y las negociaciones, buscando restablecer la paz.
Desde el 28 de febrero, los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán se han intensificado; causando víctimas y daños civiles.
Como respuesta, Irán ha lanzado ataques contra territorio israelí e instalaciones estadounidenses, además de bloquear casi por completo el estrecho de Ormuz, ruta estratégica por la que circula cerca del 20% del petróleo y gas comercializado mundialmente, provocando un aumento en los precios internacionales.

Analistas internacionales señalan que el conflicto en Oriente Medio tiene efectos globales, no solo en la seguridad regional, sino también en la economía mundial y la estabilidad energética.
China insiste en que la única manera de limitar el impacto negativo es mediante la cooperación internacional y la mediación diplomática; buscando una salida pacífica que evite un escalamiento mayor.


















