El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, afirmó que el estrecho de Ormuz no permanecerá abierto a ningún país que busque agredir a Irán, tras el aumento de tensiones por recientes bombardeos que provocaron la muerte del líder supremo Alí Jameneí y altos mandos militares.
Baghaei señaló que el tránsito marítimo se realizará bajo condiciones especiales, y que las fuerzas armadas iraníes controlan completamente este paso estratégico, asegurando que ningún país podrá usarlo para lanzar ataques contra Teherán.
El Cuartel General Jatam al-Anbia mantuvo la alerta máxima frente a la presencia naval estadounidense, calificando al portaaviones USS Gerald Ford como “una amenaza directa a la seguridad nacional”.
Irán advirtió que cualquier escalada de Washington será respondida con firmeza para proteger su integridad territorial y la estabilidad regional.

Irán asegura control total de Ormuz
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó apoyo internacional para mantener “abierto y seguro” el estrecho, involucrando a países como China, Francia, Japón; Corea del Sur y Reino Unido.
Sin embargo, China pidió desescalada, mientras que Alemania; Australia y Japón descartaron participación militar directa, subrayando la necesidad de soluciones negociadas.
El conflicto comenzó cuando Irán tomó control del estrecho como represalia, afectando el tránsito de aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo; lo que incrementó los precios del crudo y generó preocupación global.
📌 #IRÁN | El Brigadier General Kiumars Heidari desmiente acusaciones sobre interrupción en el estratégico estrecho de Ormuz, señalando a Estados Unidos como el verdadero obstáculo.
🔴La República Islámica garantiza la seguridad del tráfico marítimo global bajo estricto… pic.twitter.com/zujfOvs5QB
— teleSUR TV (@teleSURtv) March 6, 2026
Según Abbas Aragchi, ministro de Exteriores iraní, varias naciones han solicitado garantías para sus embarcaciones; pero esa decisión corresponde exclusivamente a las fuerzas armadas iraníes.
Actualmente, alrededor de 1.000 buques petroleros permanecen varados en la zona, mientras que desde el inicio del conflicto se han registrado diez ataques o intentos de ataque a petroleros; reflejando el impacto directo en la estabilidad energética mundial y la creciente tensión geopolítica en el estrecho de Ormuz.

















