China respondió al llamado del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien solicitó a varios países desplegar buques de guerra en el estrecho de Ormuz para garantizar la seguridad de las rutas marítimas en medio de la creciente tensión en Oriente Medio.
Un portavoz de la Embajada china en Washington señaló que Pekín prioriza un alto el fuego inmediato y evitó confirmar si su país enviará medios navales a la zona. El funcionario subrayó que todas las partes tienen la responsabilidad de asegurar un suministro energético estable y sin interrupciones.
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Asimismo, indicó que China continuará promoviendo el diálogo entre las naciones involucradas. “Como amigo sincero y socio estratégico de los países de Oriente Medio, China seguirá fortaleciendo la comunicación con las partes pertinentes; incluidas las partes en conflicto; y desempeñará un papel constructivo para la desescalada y el restablecimiento de la paz”, afirmó el representante diplomático.
Previamente, el mandatario estadounidense había declarado que espera que países como Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido, entre otros aliados que dependen del petróleo que transita por el estrecho de Ormuz, participen en operaciones para garantizar la libre navegación en ese paso marítimo estratégico.
China apuesta por la desescalada tras solicitud militar de Washington

Trump sostuvo que los países que reciben petróleo a través de esta ruta tienen la responsabilidad de contribuir a su seguridad, aunque aseguró que Washington está dispuesto a brindar apoyo para mantener abiertas las vías comerciales.
La tensión regional aumentó tras la ofensiva militar iniciada por Israel y Estados Unidos contra Irán el pasado 28 de febrero, con el objetivo declarado de eliminar amenazas provenientes de la República Islámica.
Durante los bombardeos murió el líder supremo iraní Alí Jameneí, así como varios altos mandos militares. Posteriormente, su hijo Mojtabá Jameneí fue designado como nuevo líder supremo del país. En respuesta a la ofensiva; Teherán lanzó numerosas oleadas de misiles balísticos y drones contra Israel y contra bases estadounidenses en distintos puntos de Oriente Medio.
La crisis también ha afectado el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores energéticos más importantes del mundo; ya que por esa vía circula cerca del 20 % del petróleo comercializado a nivel global.
Las autoridades iraníes han reforzado el bloqueo de esta ruta estratégica; una medida que ha provocado un aumento significativo en los precios internacionales del petróleo y ha generado preocupación por el impacto económico global.
Mientras Washington sostiene que la ofensiva militar podría concluir pronto; las Fuerzas Armadas iraníes aseguran haber ejecutado más de 40 oleadas de ataques contra objetivos vinculados con la ofensiva. La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una mayor escalada del conflicto en la región.

















