¿Quién era el hombre del burro en la Rotonda El Periodista?

Foto: Monumento de la Rotonda El Periodista
Foto: Monumento de la Rotonda El Periodista

Tal vez pasaste por ahí cientos de veces. Quizás quedaste atrapado en el tráfico alrededor de ella. Pero pocos saben realmente qué representaba la Rotonda El Periodista, uno de los monumentos más curiosos de Managua.

Este jueves comenzaron los trabajos para retirar algunos de sus elementos, como parte de las obras de construcción de la nueva Pista Héroes de la Insurrección; un proyecto vial que transformará varios puntos de la capital.

Con los movimientos de maquinaria y el inicio de las intervenciones en la zona, también vuelve a surgir la pregunta: ¿qué historia contaba realmente ese monumento?

La rotonda fue creada como un homenaje a los orígenes del periodismo en Nicaragua y a quienes sentaron las bases de la prensa escrita en el país.

Foto: Remueven elementos de la Rotonda El Periodista, Managua
Foto: Remueven elementos de la Rotonda El Periodista, Managua

La historia del monumento en la Rotonda El Periodista

Su historia se remonta al siglo XIX, cuando un inmigrante alemán llamado Enrique Cutel fundó en 1865 el periódico El Porvenir de Nicaragua en la ciudad de Rivas.

En una época en la que no existían carreteras modernas ni sistemas de transporte rápidos, distribuir un periódico era todo un desafío.

Y aquí aparece uno de los detalles más curiosos de la historia del monumento.

Según relatos históricos, Cutel recorría los caminos de tierra montado en un burro para repartir los ejemplares del periódico entre distintos pueblos. Así, las noticias viajaban de comunidad en comunidad en un país donde la información todavía tardaba días en circular.

Esa escena quedó representada en el monumento de la rotonda: la figura del periodista montado en su burro distribuyendo el periódico; una imagen que simbolizaba los inicios del periodismo nacional.

Foto: Monumento de la Rotonda El Periodista
Foto: Monumento de la Rotonda El Periodista

Homenaje al periodismo

Tras la muerte de Cutel, el proyecto continuó bajo la dirección del italiano Fabio Carnevalini; quien trasladó el periódico a Managua y mantuvo viva la publicación.

Con el paso del tiempo, el medio también llegó a contar con la colaboración de figuras destacadas de la literatura, entre ellas el poeta nicaragüense Rubén Darío; lo que consolidó el prestigio del periódico en su época.

Décadas después, la historia de ese esfuerzo periodístico quedó inmortalizada en la Rotonda El Periodista; concebida como un homenaje a quienes dedicaron su vida a informar.

Ahora, mientras la ciudad avanza con nuevos proyectos de infraestructura y comienzan a modificarse algunos elementos de la rotonda; también resurge la historia que ese espacio representaba.

Una historia que recuerda que, mucho antes de internet, la televisión o los portales digitales; las noticias en Nicaragua viajaban por caminos de tierra… a lomo de burro.