El Tribunal de Sentencia de Ahuachapán condenó a Walter Eneas Molina a 26 años y seis meses de prisión tras ser encontrado culpable de abuso sexual reiterado contra una menor en El Salvador. Según la Fiscalía General de la República (FGR), el acusado utilizó las redes sociales para acercarse a la víctima y, mediante engaños y manipulación, estableció un vínculo que resultó en múltiples agresiones sexuales.
Las autoridades informaron que, como consecuencia de los hechos, la menor quedó embarazada.
El informe oficial detalla que Molina se aprovechó de plataformas digitales para acercarse a la víctima usando técnicas de persuasión y manipulación. La Fiscalía aseguró que las pruebas presentadas durante el juicio confirmaron la culpabilidad del acusado. Este fallo representa uno de los esfuerzos más significativos recientes para garantizar justicia a víctimas de delitos sexuales en el país.
La institución subrayó que la sentencia refleja su prioridad de combatir el abuso a menores y reafirmó su compromiso de continuar enfrentando este tipo de crímenes en El Salvador.
Walter Molina recibe 26 años y medio de prisión en El Salvador

Estas condenas contrastan con la limitada información pública sobre la magnitud del problema. El Observatorio de Violencia contra las Mujeres reportó que hasta enero de 2022 se habían presentado 102 denuncias de violencia sexual ante la Fiscalía. El informe no incluye cifras posteriores, lo que impide evaluar si la situación ha cambiado en los meses recientes. La falta de datos actualizados limita la comprensión de la verdadera dimensión de la violencia sexual contra mujeres en el país.
En otro caso, el Tribunal de Sentencia de San Francisco Gotera, en Morazán, condenó a Luis Alonso López López y a Luisa Verónica Cruz Andrade por su participación en explotación y abuso sexual de una menor.
El tribunal dictó 20 años de prisión a López López por violación en menor o incapaz agravada continuada; y otros 20 años a Cruz Andrade por trata de personas agravada en la modalidad de explotación sexual. Según el expediente, Cruz Andrade; que vivía con la víctima; utilizó amenazas y engaños para ofrecer a la menor a López López entre octubre de 2017 y febrero de 2018 en San Francisco Gotera. La niña tenía solo 11 años en ese periodo.
El proceso judicial reveló que ambos acusados se habían mantenido ausentes durante las investigaciones, pero se presentaron el día de la audiencia, donde el tribunal procedió a detenerlos de inmediato tras leer la sentencia.
Estas resoluciones demuestran que la Fiscalía está aplicando de manera efectiva las leyes contra la violencia sexual y la trata de personas en El Salvador, con penas severas para los responsables y reconocimiento del impacto físico y emocional en las víctimas.


















