El gobierno de México aseguró que sus fuerzas de seguridad mantienen mayor capacidad de respuesta que los grupos criminales, tras el operativo que terminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como el Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
En una entrevista con Univisión, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmó que la estabilización de las zonas afectadas después de la operación demuestra que el crimen organizado no ha superado al Estado.
“En 72 horas se estabilizó todo. Las primeras 48 fueron clave y después se regresó a la normalidad sin que se presentara un solo nuevo brote de violencia”, aseguró el funcionario.
García Harfuch explicó que el operativo que terminó con la muerte de Oseguera Cervantes fue resultado de años de investigación conjunta entre la Fiscalía General de la República, el Ejército, la Marina y el Centro Nacional de Inteligencia.
Tras muerte del Mencho, México asegura que el crimen no superó al Estado

“Durante años esta persona estuvo involucrada en homicidios, extorsiones, secuestros, narcotráfico y otros delitos. La investigación tenía mucho tiempo. La Fiscalía ya contaba con órdenes de captura en su contra, por lo que se realizó el operativo para ejecutar esa orden y detenerlo por los delitos que se le imputaban”, indicó.
Según el secretario de Seguridad, aunque la operación se ejecutó prácticamente en un solo día, se desplegaron fuerzas terrestres y apoyo aéreo, incluyendo seis helicópteros de Fuerzas Especiales y aviones de la Fuerza Aérea.
“La inteligencia militar ubicó a una persona cercana a la pareja del Mencho y a partir de ahí se le dio seguimiento. La Secretaría de la Defensa Nacional desarrolló un operativo muy rápido; la planeación fue en poco tiempo”, explicó.
El Mencho fue abatido por el Ejército mexicano a finales de febrero en Tapalpa, Jalisco, durante un enfrentamiento armado en el que también murieron dos de sus guardaespaldas.
De acuerdo con el certificado de defunción obtenido por The Associated Press, el cuerpo del líder criminal presentaba múltiples heridas de bala en el pecho; abdomen y piernas. Posteriormente fue trasladado a Ciudad de México para la autopsia y luego entregado a su familia.
El entierro se realizó en Zapopan, Jalisco; con fuerte presencia militar y un cortejo discreto, mientras las autoridades reforzaban la seguridad en la zona.
Tras la muerte de Oseguera Cervantes se registraron hechos violentos en cerca de 20 estados del país. Según reportes oficiales; más de 70 personas murieron entre el operativo y los incidentes posteriores.

















