El estrecho de Ormuz colapsa tras ataques y paraliza el tráfico mundial de petroleros

Foto: El estrecho de Ormuz colapsa tras ataques/Cortesía
Foto: El estrecho de Ormuz colapsa tras ataques/Cortesía

La seguridad marítima en el Golfo Pérsico atraviesa uno de sus momentos más críticos tras una serie de ataques registrados en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta.

La escalada del conflicto en Medio Oriente provocó un colapso sin precedentes en el tráfico de petroleros; afectando el suministro global de petróleo y gas natural.

Según datos de firmas especializadas en monitoreo marítimo, el tránsito de buques petroleros cayó cerca de un 90 %, generando una fuerte preocupación en los mercados internacionales.

Esta vía estratégica concentra habitualmente alrededor del 20 % del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado, por lo que cualquier interrupción tiene repercusiones directas en la economía global.

Foto: El estrecho de Ormuz colapsa tras ataques/Cortesía
Foto: El estrecho de Ormuz colapsa tras ataques/Cortesía

El estrecho de Ormuz colapsa tras ataques

En apenas una semana, la Organización Marítima Internacional (OMI) registró al menos nueve ataques contra embarcaciones, con un saldo de víctimas mortales y varios tripulantes heridos.

Las autoridades marítimas también emitieron múltiples alertas por actividades sospechosas en la zona; mientras varias compañías navieras decidieron suspender o retrasar sus rutas por razones de seguridad.

Uno de los incidentes más graves ocurrió cuando el buque Musaafa 2 fue alcanzado por misiles mientras intentaba asistir a otra nave dañada, lo que evidenció el alto riesgo que enfrentan incluso las operaciones de rescate.

Expertos señalan que estos ataques no solo buscan causar daños directos; sino también generar incertidumbre y paralizar el tránsito comercial en la región.

La situación afecta a miles de trabajadores del mar. Se estima que más de 20.000 marinos permanecen varados o en condiciones de alto riesgo en el Golfo Pérsico, mientras continúan las tensiones geopolíticas. El secretario general de la OMI calificó la situación como “inaceptable e insostenible”; y pidió a las partes involucradas garantizar la seguridad de la navegación civil.

Mientras tanto, los mercados energéticos reaccionan con nerviosismo. Analistas advierten que si la crisis se prolonga; el precio del petróleo podría dispararse aún más, generando presión inflacionaria y nuevas tensiones en la economía mundial.

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