La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, advirtió sobre el riesgo de una crisis energética en Europa tras el anuncio del cierre del estrecho de Ormuz, en medio de la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Durante una comparecencia ante la prensa, la funcionaria acusó al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y a la Organización de las Naciones Unidas de minimizar la amenaza radiológica derivada de los recientes ataques contra territorio iraní.
“Intentar cerrar los ojos ante una amenaza real es inaceptable”, sostuvo, al tiempo que pidió una intervención más activa del secretario general de la ONU, António Guterres, para frenar la escalada.
Las declaraciones se producen después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica anunciara el cierre del estrecho de Ormuz; un corredor estratégico por donde circulan cerca de 20 millones de barriles diarios de petróleo, equivalentes a una cuarta parte del comercio mundial de crudo.

Rusia exige mayor intervención diplomática
La medida amenaza con golpear directamente a los países de la Unión Europea, altamente dependientes de las importaciones energéticas.
Ante el escenario, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; informó que la Armada estadounidense escoltará petroleros para garantizar la seguridad marítima.
La crisis se intensificó tras los ataques coordinados del 28 de febrero contra Irán, que dejaron como saldo la muerte del líder supremo, Alí Jameneí, y de altos mandos militares.
La ofensiva ocurrió apenas un día después de consultas indirectas en Ginebra; mediadas por Omán, sobre el programa nuclear iraní.
Para Moscú, la situación no solo representa un riesgo militar, sino también una amenaza directa al mercado energético global.

















