Un fallo judicial representa un revés para el Gobierno de Javier Milei; luego de que el juez laboral Herman Mendel ordenara la suspensión inmediata de los sumarios administrativos iniciados contra trabajadores del Hospital Garrahan que participaron en protestas gremiales.
El conflicto comenzó en octubre, cuando empleados del centro pediátrico denunciaron fuertes descuentos salariales por días de paro; lo que derivó en reclamos sindicales.
Como respuesta, el Gobierno impulsó 40 sumarios administrativos de los cuales 12 apuntaban a delegados con protección gremial; generando preocupación por posibles despidos.
La situación escaló tras los anuncios públicos del vocero presidencial Manuel Adorni, quien informó sobre pedidos de sanción y desafuero antes de que los trabajadores fueran notificados formalmente; lo que fue interpretado por los gremios como una señal de presión política y falta de garantías.
Al hacer lugar a la medida cautelar presentada por la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT), el juez Mendel determinó que el proceso podría constituir un “obstáculo para la libertad sindical” y un intento de “disciplinar a otros trabajadores”.

Alerta por libertad sindical contra trabajadores del Hospital Garrahan
Además, resolvió que las actuaciones queden bajo control del juzgado; apartando a las autoridades del hospital por dudas sobre su imparcialidad.
En su resolución, el magistrado advirtió la posible existencia de “persecución y hostigamiento” contra representantes sindicales; señalando que los anuncios oficiales anticipaban decisiones aún no formalizadas, lo que vulneraría derechos laborales fundamentales.
El fallo marca un punto clave en el conflicto, al reconocer la verosimilitud de las denuncias sindicales y advertir sobre un precedente peligroso para la libertad sindical en Argentina.
Mientras tanto; el caso continúa abierto y mantiene la tensión entre el Gobierno y los trabajadores del sector salud.


















