La supermodelo y empresaria Tyra Banks enfrenta un nuevo capítulo judicial vinculado a su empresa de helados Smize & Dream, pero esta vez decidió pasar al contraataque. Según documentos judiciales; Banks solicitó más de 50.000 dólares en sanciones contra un arrendador de Washington D.C., a quien acusa de presentar una demanda sin fundamentos con la intención de presionarla por su condición de figura pública.
El conflicto comenzó cuando el propietario del inmueble la demandó por más de 2,8 millones de dólares; alegando incumplimiento de un contrato de arrendamiento comercial firmado en 2024 para abrir una tienda insignia de la marca. De acuerdo con la denuncia; la empresaria habría abandonado el local y dejado de pagar el alquiler tras realizarse inversiones significativas en el espacio.
La versión de Banks es completamente distinta. Su defensa sostiene que la rescisión del contrato fue válida y que el inmueble presentaba “numerosas deficiencias mecánicas, eléctricas y de plomería” que impedían operar el negocio bajo las condiciones prometidas. Además, asegura que notificó formalmente la terminación del acuerdo meses antes de que se iniciara la demanda.
Mientras la disputa avanzaba en tribunales, Smize & Dream continuó su expansión internacional, inaugurando una tienda insignia en Sídney y reforzando su presencia global.

Tyra Banks responde con fuerza en tribunales
Lo más impactante es que Banks calificó la demanda como “extorsión a una celebridad”, argumentando que el caso fue presentado en una jurisdicción que no corresponde a su residencia actual en Australia.
El litigio coincide con el estreno del documental America’s Next Top Model: Reality Check, que volvió a poner a Banks en el centro de la conversación pública. Entre negocios, cámaras y tribunales, la empresaria demuestra que no está dispuesta a quedarse en silencio.


















