En un solemne acto de entrega de nuevas unidades de transporte Yutong a cooperativas de Nicaragua, la copresidenta Rosario Murillo expresó su alegría y orgullo por este evento, resaltando que “somos un pueblo agradecido, del reconocimiento que se vibra, se siente”.
Durante su intervención, Rosario Murillo destacó el apoyo del pueblo y gobierno de la República Popular China, así como la colaboración de sus autoridades y familias.
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“Más adelante, el reconocimiento de ese gran pueblo… al galope y al trote. Vamos adelante. Bonito sabernos agradecer. Bonito saber, hermoso, intenso, saber que siempre, siempre, nuestro corazón reconoce el gran poder de Dios y el gran poder del amor”.
La copresidenta subrayó que en Nicaragua no hay odio ni miseria humana, y que la paz es un valor que se construye día a día: “Aquí sabemos vivir en paz y construir paz todos los días… porque cada día es para consolidar la concordia, el encuentro, la paz, el cariño y para avanzar en trabajo, seguridad y paz, construyendo el porvenir”.
En Nicaragua no hay odio ni miseria humana
La copresidenta también reconoció el esfuerzo de transportistas, productores y emprendedores, destacando la gratitud como un valor esencial: “La ingratitud no es un don de Dios, la gratitud es un don de Dios… aquí vemos a los compañeros transportistas, a las cooperativas agradecidos a ellos mismos y a su pueblo, y a este gobierno que nos permite todo, trabajar para prosperar”.
Finalmente, recordó la historia del país, la lucha por la paz y la libertad, vinculándola con la memoria del General Sandino: “Ahora que vivimos en paz y que sabemos de dónde venimos… damos gracias a Dios porque de ahí venimos y para adelante vamos”.
El acto no solo simbolizó la entrega de transporte, sino también el fortalecimiento de la cooperación internacional, la gratitud y la consolidación de la paz como base para el desarrollo sostenible de Nicaragua.


















