Las autoridades palestinas han reportado que el número de muertos en Gaza supera las 200.000 personas desde 2023, como resultado del aumento de los ataques israelíes.
Esta cifra podría ser todavía mayor, dado que numerosos cuerpos permanecen bajo los escombros de edificios destruidos, a los que los equipos de rescate no han podido acceder.
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La Oficina Central de Estadísticas de Palestina confirmó estos datos, respaldados por especialistas como Stuart Casey-Maslen; director de la Academia de Derecho Internacional Humanitario y Derechos Humanos en Ginebra.
El alarmante número de fallecidos ha generado llamados urgentes de organizaciones internacionales. Casey-Maslen destacó la necesidad de garantizar ayuda humanitaria inmediata, que incluya alimentos, agua potable, refugios seguros y acceso a servicios médicos básicos.

La gente sigue muriendo en Gaza
Además, subrayó la importancia de organizar una evacuación segura de los desplazados y heridos, ya que la situación se agrava día tras día debido a la continuidad de los ataques. “La gente sigue muriendo en Gaza”; afirmó el experto.
Paralelamente, las negociaciones internacionales intentan definir el futuro del territorio, con la retirada parcial de las fuerzas israelíes, que actualmente ocupan cerca del 50 % de Gaza, como uno de los puntos centrales de la segunda fase del alto al fuego anunciado en enero.
73.000 personas desplazadas viven en 83 refugios de UNRWA en #Gaza. Detrás de cada cifra hay vidas, historias y hogares perdidos. Nadie debería vivir eternamente en emergencia. https://t.co/jMonW8szym pic.twitter.com/rQblPjUrn5
— UNRWA.es (@UNRWAes) February 12, 2026
Mientras los acuerdos no se concreten, las víctimas siguen aumentando. Desde octubre de 2023, se registran 72.045 palestinos muertos y 171.686 heridos; según cifras oficiales, además de miles de personas atrapadas bajo los escombros, sin acceso a ambulancias ni equipos de defensa civil.
La crisis humanitaria en Gaza continúa siendo grave, marcada por la falta de recursos básicos y la urgencia de medidas internacionales que permitan detener la creciente pérdida de vidas.

















