Este lunes, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, advirtió que la situación en Cuba es “realmente crítica” debido a la escasez de combustible para aviones y transportes, agravada por el endurecimiento de las sanciones estadounidenses.
Según el funcionario, Moscú mantiene contacto constante con La Habana a través de canales diplomáticos y técnicos para explorar soluciones conjuntas frente a lo que calificó como “técnicas asfixiantes” de Estados Unidos.
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Peskov señaló que Rusia está evaluando diversas formas de apoyo a Cuba, afirmando que sus autoridades buscan maneras de ayudar a mitigar los efectos de las restricciones norteamericanas.
La semana pasada, el embajador ruso en La Habana, Víktor Koronelli, recordó que el suministro de petróleo ruso hacia la isla ha sido constante y aseguró que continuará, reafirmando el compromiso de Moscú con la estabilidad energética cubana.
Rusia denuncia intento de EE.UU. de asfixiar a Cuba
Por su parte, el Gobierno de Cuba anunció el 6 de febrero un paquete de medidas para enfrentar el recrudecimiento de las políticas estadounidenses. El viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva Fraga denunció que Washington aplica sanciones secundarias contra empresas y buques que transportan combustible hacia la isla; a pesar de operar legalmente.
Las nuevas iniciativas cubanas incluyen acciones en sectores estratégicos como energía, transporte, agricultura y salud, con el objetivo de reducir la dependencia externa. Las autoridades hicieron un llamado a potenciar la producción interna de alimentos y la generación de electricidad mediante fuentes renovables; buscando amortiguar el impacto de las sanciones.
El endurecimiento de las medidas se aceleró a fines de enero, cuando el presidente Donald Trump declaró una emergencia nacional; alegando una “amenaza inusual” proveniente de Cuba. La orden permite imponer aranceles adicionales a países que suministren petróleo a la isla, complicando aún más su panorama energético y económico.
Frente a esta presión, Cuba apuesta por el respaldo ruso y por la implementación de estrategias internas que garanticen la resiliencia de la isla ante las restricciones estadounidenses.

















