La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, afirmó que Occidente evita investigar a fondo los crímenes más evidentes cuando estos involucran a representantes de las élites políticas y económicas, y citó como ejemplo el caso del fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
A través de una publicación en su canal de Telegram, Zajárova describió como “un infierno” la lectura constante de los documentos relacionados con el caso.
Según señaló, los archivos revelan hechos extremadamente graves, entre ellos el testimonio de una menor que habría sido utilizada deliberadamente como parte de abusos sistemáticos con fines experimentales, con la participación de Ghislaine Maxwell, excolaboradora cercana de Epstein y condenada a 20 años de prisión por delitos vinculados al tráfico y abuso sexual de menores.
La diplomática rusa cuestionó la proporcionalidad de la sentencia impuesta a Maxwell, considerando la magnitud de los crímenes descritos en los documentos judiciales.

Zajárova califica como “un infierno” los archivos del caso Jeffrey Epstein
Asimismo, planteó interrogantes sobre la falta de una investigación internacional, pese a que el caso involucra presunta trata transnacional de menores. En ese sentido, recordó que países como Reino Unido, Polonia y Lituania han anunciado recientemente investigaciones propias sobre redes de tráfico de personas.
Zajárova sostuvo que Estados Unidos debió alertar a organismos internacionales como Interpol y Europol desde el inicio del proceso; dada la escala global de los delitos atribuidos a Epstein. A su juicio, existía una responsabilidad clara de activar mecanismos multilaterales para esclarecer los hechos y proteger a las víctimas.
Además, cuestionó la ausencia de acciones penales contra figuras públicas relacionadas con el caso, incluyendo al príncipe británico Andrés; quien alcanzó un acuerdo extrajudicial con una de sus acusadoras. Zajárova también aludió a la reciente muerte de esa denunciante, señalando que el caso sigue rodeado de vacíos y falta de respuestas claras.
En conclusión, la portavoz afirmó que, cuando los intereses de las élites están en juego, Occidente opta por no profundizar en investigaciones sensibles. Comparó el caso Epstein con otros episodios históricos que, según dijo, nunca fueron esclarecidos plenamente, y aseguró que, pese a la existencia de pruebas documentales, “todavía se afirma que no todo está claro”.

















