
Carlos Alcaraz tiene apenas 22 años, es el hombre más joven que alza los títulos en las cuatro grandes citas del tenis, y tuvo que lograr lo que ningún hombre había conseguido antes para completar el Grand Slam de carrera en Australia.
El número uno del mundo perdió el domingo el primer set de la final del Abierto de Australia en 33 minutos ante un Novak Djokovic que salió a todo vapor en busca de ampliar su récord con un 25mo título de Grand Slam, pero el joven español se recuperó para ganar 2-6, 6-2, 6-3, 7-5.
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“Significa muchísimo”, dijo Alcaraz. “Era algo que llevaba buscando mucho tiempo.
Djokovic había ganado las 10 finales anteriores que disputó en el Melbourne Park y, a pesar de tener 38 años, se dio todas las oportunidades de extender esa racha a 11 cuando necesitaba solo dos sets para ganar.
Alcaraz enfrentó el desafío.
“El tenis puede cambiar en un solo punto. Un punto, una sensación, un golpe puede cambiar completamente el partido”, afirmó. “Jugué bien el primer set, pero frente a mí tenía a un gran e inspirado Novak, que estaba jugando extraordinario”.
Un par de errores no forzados de Djokovic al comienzo del segundo set le dieron confianza a Alcaraz.
Se prodigó por devolver tiros que normalmente serían ganadores para Djokovic, y mantuvo una intensa presión sobre el jugador más laureado en la historia del tenis masculino. Hubo intercambios prolongados donde cada jugador golpeó suficientes tiros brillantes como para ganar un juego.
















