Oliver Laxe, director gallego de Sirat, nominada a los premios Oscar en las categorías de Mejor Película Internacional y Mejor Sonido, se ha visto envuelto en una polémica que ha opacado parte de la buena crítica recibida por su filme.
La controversia comenzó durante una entrevista en el programa español La Revuelta, donde Laxe hizo comentarios sobre los miembros brasileños de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, cuya película El Agente Secreto, dirigida por Kleber Mendonça Filho, compite con Sirat en la categoría internacional.
El cineasta afirmó, entre risas, que en la Academia hay «un mogollón» de brasileños y que, aunque los quiere «mogollón», son «ultranacionalistas». Añadió: «Creo que los brasileños presentan un zapato a los Oscar y votan todos por él». Aunque reconoció la calidad del filme brasileño y destacó la excelencia de su equipo, muchos interpretaron sus palabras como una generalización que menospreciaba la cinematografía de Brasil.
Las declaraciones provocaron reacciones inmediatas en redes sociales, especialmente entre usuarios brasileños, quienes consideraron los comentarios una falta de respeto hacia El Agente Secreto y el cine de su país.

Oliver Laxe genera controversia
Al no contar Laxe con perfiles personales activos, las críticas se dirigieron a las cuentas oficiales de Sirat; con comentarios en portugués, emojis de la bandera y mensajes pidiendo respeto. Algunos usuarios respondieron irónicamente a la comparación con un zapato y cuestionaron la película española.
El episodio se produce en un momento de fuerte presencia latinoamericana en premios internacionales; con El Agente Secreto consolidándose como uno de los títulos más fuertes de la temporada por su propuesta cinematográfica y su impacto cultural.
Asimismo, recuerda otras controversias recientes, como las declaraciones de Karla Sofía Gascón en torno a la representación de comunidades latinoamericanas en la industria global.
Hasta ahora, Laxe no ha ofrecido una declaración oficial ni una disculpa pública, mientras la polémica sigue activa en medios y redes sociales; generando un debate sobre cómo los comentarios de cineastas pueden influir en la percepción de sus obras y en la relación entre distintas cinematografías internacionales.


















