El Museo Picasso de París acogió con gran expectación el último desfile de Jacquemus. Además, Simon Porte Jacquemus presentó su nueva colección, titulada Le Palmier, un homenaje a Picasso y a las mujeres que marcaron su vida. Entre ellas destacó su abuela, Liline Jacquemus, de 85 años, quien brilló en el front row y acaparó todas las miradas.
Jacquemus fundó su marca en 2009 sin respaldo financiero ni reconocimiento previo. Sin embargo, su simplicidad elegante y su creatividad lo convirtieron rápidamente en un referente internacional. Por lo tanto, hoy organiza sus desfiles fuera de los calendarios oficiales, manteniendo siempre su sello personal y original.
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La colección Le Palmier combina moda, pintura y fotografía. Además, cada prenda cuenta una historia que mezcla recuerdos de la infancia del diseñador en el sur de Francia con referencias al arte y a la vida cotidiana. También, los accesorios y los peinados hacen alusión a las coletas en forma de palmera que lucen sus hijas.
Sobre la pasarela, las siluetas geométricas destacaron hombros redondeados, cinturas tipo tulipán y faldas al bies. Por ejemplo, rayas y lunares se reinterpretaron en curvas y motivos de confeti, mostrando el ingenio característico de Jacquemus. La artesanía y los materiales nobles reforzaron; además, el lado más couture de la propuesta.

De la pantalla a la moda: Manu Ríos en Jacquemus
El look de cierre rindió homenaje al retrato de Paloma Picasso en los años 70, fotografiado por Helmut Newton. Así, el vestido recordó el diseño de Karl Lagerfeld con un hombro descubierto y formas escultóricas elegantes. Fue un guiño que conectó la historia del arte con la moda contemporánea.
Entre los asistentes destacaron celebridades como Manu Ríos, Elton John y Anna Wintour. También esto confirmó la relevancia global de Jacquemus y su capacidad de fusionar simplicidad; sensualidad y alta costura en cada desfile.
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En conjunto, Le Palmier reafirma la madurez creativa de la marca. Además, combina referencias de distintas décadas, volúmenes marcados y juegos gráficos que aportan una estética lúdica y refinada. Finalmente, Jacquemus celebró la herencia familiar y artística con una propuesta llena de fantasía; modernidad y sofisticación.

















