Cinco temporadas después de su estreno, Emily en París sigue siendo uno de los grandes éxitos de Netflix. El paso del tiempo no solo consolidó a la serie, sino también los lazos entre sus protagonistas. Aunque en la ficción Emily y Mindy atraviesan conflictos recientes, fuera de la pantalla Lily Collins y Ashley Park demuestran que su amistad sigue más fuerte que nunca.
A pesar de que el rodaje de la última temporada terminó en agosto y todavía no hay fecha confirmada para la sexta entrega, ambas actrices encuentran la manera de verse. Su más reciente reencuentro tuvo lugar en Londres, donde compartieron una jornada marcada por la cercanía, el humor y los planes familiares.
Lily Collins vive allí junto a su esposo, el director y guionista Charlie McDowell. La pareja se convirtió en familia hace poco más de un año con la llegada de su hija, Tove Jane, nacida por gestación subrogada. En ese entorno íntimo, Ashley Park ya se mueve con total naturalidad, como una más de la casa.
La visita comenzó con una broma inesperada. McDowell decidió grabar la llegada de Ashley y esconderse para asustarla. Park entró confiada y no reaccionó hasta que él apareció de repente. Las risas no tardaron en llegar, sobre todo cuando descubrieron que el momento había quedado registrado en video.

Lily Collins abre las puertas de su casa a Ashley Park
Después del divertido recibimiento, el grupo salió a pasear por un parque londinense. En las imágenes compartidas por Collins, Ashley aparece empujando con orgullo el carrito de la bebé. En otras, ambas actrices posan juntas, sonrientes y relajadas, reflejando la complicidad que las une fuera del set.
El plan continuó en casa con una cena preparada en equipo. Con Charlie al frente, cocinaron un pastel de pescado mientras Ashley disfrutaba jugando con la pequeña Tove. La escena dejó ver un ambiente cálido y familiar, alejado de los focos y la rutina de rodaje.
Durante toda la jornada, no faltaron momentos cotidianos llenos de naturalidad. Desde juegos con Redford, el perro de Lily, hasta risas en la cocina y descansos improvisados en el sofá. Ashley resumió la experiencia con una frase que lo dice todo: “La tía Ash lista para el servicio”. Una muestra clara de que su amistad con Lily Collins va mucho más allá de Emily en París.

















