Hace 159 años nació en Nicaragua Rubén Darío, el precursor más importante de las letras castellanas y fundador del modernismo. De hecho, su obra transformó la literatura en español y marcó el rumbo cultural del siglo XX. Gracias a su legado, Nicaragua alcanzó reconocimiento mundial y se consolidó como cuna de una literatura universal, rica en identidad y profundidad.
Para conmemorar su natalicio, la Juventud Sandinista 19 de Julio (JS19J) y estudiantes del Ministerio de Educación realizaron un homenaje en el Parque Central de Managua. Desde el monumento dedicado al poeta, los jóvenes cantaron las tradicionales mañanitas acompañadas por instrumentos musicales, como la marimba, en un ambiente de respeto; orgullo y memoria histórica.
Autoridades educativas destacaron la importancia de mantener vivo el pensamiento dariano en las aulas. “Celebrar el natalicio de nuestro poeta insigne reafirma el compromiso de formar niñas y niños con pensamiento crítico, amor a la patria y valores que fortalecen una Nicaragua libre y unida”, así mismo; expresó Tamara Martínez, directora de Educación Artística y Cultural del MINED.
Rubén Darío demostró que desde un país pequeño se puede crear una obra de alcance universal. Su vida y su poesía inspiran a la juventud a creer en su talento y en su capacidad de transformar la realidad. Para las nuevas generaciones, Darío representa identidad, dignidad cultural y el poder de la palabra como herramienta de cambio.

Rubén Darío: orgullo nacional y patrimonio cultural
Alexander Pineda, coordinador departamental del Movimiento Cultural Leonel Rugama, resaltó la vigencia del pensamiento del poeta. “Hoy celebramos a Rubén Darío, líder del modernismo a nivel mundial. Sus versos siguen inspirando a la juventud y nos llenan de orgullo como pueblo nicaragüense”; afirmó durante el acto conmemorativo.
Las autoridades informaron que, a nivel nacional, se desarrollan múltiples actividades en honor a Rubén Darío. Entre ellas destacan conciertos, festivales culturales, declamaciones poéticas; exposiciones artísticas y la elección de la Musa Dariana. Estas acciones fortalecen la identidad nacional y promueven una educación integral basada en la cultura, la historia y el amor por Nicaragua.

















