Asesinato de Renee Good reaviva la presencia de Panteras Negras en Filadelfia

Foto: Panteras Negras en Filadelfia /cortesía
Foto: Panteras Negras en Filadelfia /cortesía

El asesinato de Renee Good, una mujer de Minneapolis abatida por un agente del ICE el pasado 7 de enero, ha provocado una ola de protestas en todo Estados Unidos, reactivando la presencia de grupos comunitarios de resistencia. En Filadelfia, un colectivo que se identifica como el Panteras Negras participó en las movilizaciones, portando armas y reivindicando la tradición de lucha contra la violencia estatal.

Asimismo, el grupo afirma ser una continuación del movimiento fundado en los años 60 por Bobby Seale y Huey Newton. El 8 de enero, marcharon frente al Ayuntamiento de Filadelfia con fusiles y pancartas, denunciando el asesinato de Good. “Eso no habría pasado si hubiéramos estado allí. Ni una sola persona habría sido tocada”; declaró Paul Birdsong, presidente nacional del colectivo y coordinador de programas sociales en barrios populares.

Además, la organización mantiene desde hace años programas de distribución de alimentos gratuitos en el norte de la ciudad, inspirados en las iniciativas de los Panteras Negras.

Foto: Panteras Negras en Filadelfia /cortesía
Foto: Panteras Negras en Filadelfia /cortesía

Panteras Negras en Filadelfia

El 9 de enero instalaron un pop-up pantry frente a la Church of the Advocate, repartiendo frutas, verduras, ropa y artículos de higiene a familias de bajos recursos. Birdsong explicó que los recursos provienen de los salarios de los miembros y donaciones comunitarias.

La presencia armada del grupo ha generado debate. Mientras defensores de derechos civiles destacan la importancia de la no violencia, los Panteras Negras sostienen que portar armas es parte de su estrategia histórica de autodefensa ante la represión policial.

Durante la protesta, algunos miembros portaban rifles AK-47 y subfusiles MP5, mientras otros servían sopa caliente a familias.

Finalmente, el colectivo, con menos de 100 miembros activos, mantiene su sede en N. Gratz, un antiguo centro de operaciones de los Panteras. La administración Trump defendió al agente de ICE; mientras líderes de Minnesota exigieron que el caso sea investigado como una violación de derechos civiles, recordando la lucha histórica contra el racismo y la violencia estatal en EE.UU.

TeleSur