El final de Stranger Things con el episodio “The Rightside Up” ha generado un gran debate entre la crítica especializada y el público, dejando una recepción más bien mixta entre elogios y críticas. Con más de dos horas de duración, el cierre de la serie buscó ofrecer un desenlace emocional a la historia de Hawkins y su grupo de protagonistas; pero no todos los medios quedaron satisfechos con el resultado.
Algunos críticos, como los de Collider, destacaron que el metraje extendido permitió cerrar los arcos de varios personajes y que la resolución del destino de Eleven fue uno de los momentos más emotivos del episodio. Esta visión positiva resaltó cómo el final dejó espacio para interpretaciones del público sobre qué fue real y qué no; lo que para ciertos espectadores añade valor emocional al desenlace.
Sin embargo, otras publicaciones señalaron aspectos problemáticos del cierre. The Independent consideró que la serie se volvió confusa narrativamente; perdida entre conceptos de ciencia ficción laberínticos y sin ofrecer suficientes respuestas claras sobre elementos clave como el Upside Down o la historia de Vecna. Aun así, reconoció la fuerza del reparto como pilar sobre el que la historia aún mantiene su atractivo.
Empire coincidió en que el episodio fue emotivo y bien realizado visualmente, pero criticó su falta de audacia; argumentando que los hermanos Duffer optaron por una ruta segura que minimiza riesgos y evita conflictos dramáticos de alto impacto. Para este medio, la ausencia de consecuencias reales como muertes significativas redujo la potencia del clímax.

El cierre de Stranger Things visto por la prensa internacional
Por último, The Washington Post apuntó que la apuesta por la emoción terminó dejando de lado la coherencia mitológica; lo que puede frustrar a quienes esperaban explicaciones más profundas. En conjunto, el final de Stranger Things parece haber cumplido con cerrar emocionalmente la historia, pero no sin despertar controversia entre quienes deseaban algo más audaz o satisfactorio narrativamente.

















