La inteligencia artificial sigue rompiendo barreras: ahora, una IA desarrollada por DeepMind afirma superar a muchos humanos en la dificultad de las matemáticas competitivas. AlphaGeometry2 ha resuelto —según sus creadores— alrededor del 84 % de los problemas de geometría de las últimas 25 ediciones de la International Mathematical Olympiad (IMO), un concurso históricamente reservado para jóvenes talentos con alto nivel de creatividad, razonamiento abstracto y rigor lógico.
No obstante, este avance merece una mirada crítica: aunque el desempeño de AlphaGeometry2 es impresionante, la IA aborda los problemas bajo condiciones muy distintas a las humanas.
En muchos casos, los problemas deben traducirse a un lenguaje formal específico para que la IA los entienda —un paso previo que no forma parte de la prueba real para estudiantes. Además, ciertas tareas como razonamiento combinatorio complejo o problemas fuera de geometría siguen siendo un reto: otro sistema; AlphaProof —desarrollado también por DeepMind— logró un resultado equivalente a medalla de plata en la IMO 2024.
Esto plantea preguntas interesantes: ¿hasta qué punto resolver problemas formales equivale a “pensar como un humano”? ¿Se trata solo de traducir y aplicar reglas simbólicas, o de creatividad, intuición y adaptabilidad? Por ahora, la IA parece sobresalir en los ejercicios estructurados y bien definidos —como los problemas de geometría olímpica—; pero no hay garantía de que pueda replicar el razonamiento humano en situaciones abiertas, creativas o multidisciplinarias.

IA y medallas falsas: lo que no se ve tras los números de DeepMind
En consecuencia, aunque AlphaGeometry2 representa un hito y su éxito debería celebrarse como un logro técnico; debemos evitar caer en la fascinación acrítica; la IA no reemplaza la creatividad ni el pensamiento humano, aunque podrá convertirse en una herramienta poderosa para asistir a estudiantes, investigadores o profesores. Más allá del medallero, lo valioso sería usar esta tecnología para abrir nuevas puertas en educación, investigación y la democratización del conocimiento.


















