En el Parlamento nicaragüense se celebró una sesión especial conmemorando el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino; a la que asistieron cuerpo diplomático, magistrados, amigos e invitados especiales.
«Es un acto de lucha, de esperanza y de amor con el pueblo de Palestina», dijo el diputado presidente del Parlamento, Gustavo Porras Cortés; al iniciar la sesión especial.
- De tu interés: Palestina celebra histórica resolución de la ONU para Gaza
El Día Internacional de Solidaridad con Palestina se celebra cada 29 de noviembre por disposición de las Naciones Unidas; aprobada el 2 de diciembre de 1977.
«No estamos solos, hay un pueblo en el corazón de América que nos abraza; el pueblo palestino no claudicará, seguiremos plantando olivos en nuestra tierra y llegará un día en que ondee la bandera de Palestina en Jerusalén»; dijo el embajador de Palestina en Nicaragua, Majed Abualhawa.

Apoyo incondicional para Palestina
Durante la sesión se cantó el himno de la Internacional Socialista y se procedió a la parte cultural con cantos revolucionarios y danza nicaragüense.
La Unidad de Victorias del Parlamento portó grandes pancartas con leyendas como «Paz en Palestina», acompañadas de varias fotografías de niños sufriendo por la guerra que implementa el Estado sionista de Israel en la Franja de Gaza y otras regiones de Medio Oriente.
Los parlamentarios de Nicaragua portaban en sus manos la bandera de Palestina y tarareaban los cantos revolucionarios; al tiempo que gritaban consignas a favor de ese pueblo de Oriente Medio.

«Estamos aquí porque Nicaragua no es solamente un país que suele dar algo más. Es un país hermano; se conoce el precio de la dignidad, la soberanía, la independencia y el sabor amargo de la lucha contra los imperios», destacó el diplomático palestino.
Lamentó que, desde hace 77 años, las Naciones Unidas dividieran aún más las grietas de la hermandad entre el pueblo hebreo y los palestinos.
«En el año 1947, las Naciones Unidas decretaron la partición de nuestra tierra natal, la Palestina histórica; ese plan que prometía dos Estados para dos pueblos, pero se convirtió para nosotros en el preludio de la catástrofe que desarraigó, en aquel entonces, a más de 700 000 palestinos», dijo el embajador de ese país de Medio Oriente.


















