Una de las piezas más simbólicas y emotivas vinculadas al naufragio del Titanic volvió a captar la atención mundial tras alcanzar un precio histórico en una subasta realizada en el Reino Unido.
Se trata de un reloj de bolsillo de oro perteneciente a Isidor Straus, reconocido empresario estadounidense; pasajero de primera clase y copropietario de grandes almacenes en Nueva York; que fue vendido por 1,78 millones de libras esterlinas equivalentes a aproximadamente 2,3 millones de dólares estableciendo un nuevo récord para objetos recuperados del emblemático transatlántico.
An 18-karat gold pocket watch recovered from the body of one of the Titanic‘s wealthiest and most high-profile passengers is expected to sell for more than US$1 million at auction, according to a British auctioneering house.
The more than century-old timepiece belonged to Isidor… pic.twitter.com/CrAIv9D5VN
— Lives&Lores (@LivesandLores) November 17, 2025
La cifra supera ampliamente el récord previo de 1,56 millones de libras; alcanzado el año pasado por otro reloj de oro entregado al capitán de un barco de rescate que logró salvar a más de 700 sobrevivientes del Titanic.
Sin embargo; el caso del reloj de Straus tiene un trasfondo particularmente conmovedor; pues está ligado a una de las historias más conocidas y trágicas del desastre marítimo ocurrido el 15 de abril de 1912.

La pieza alcanzó 1,78 millones de libras y se convierte en la reliquia del Titanic
Isidor Straus viajó acompañado de su esposa Ida, con quien compartió una de las escenas más recordadas en la memoria colectiva. Ambos decidieron permanecer juntos en el barco mientras este se hundía, renunciando a los botes salvavidas para no separarse.
Su historia, que conmocionó al mundo en su momento, fue recreada décadas después en la película Titanic, donde se muestra a la pareja abrazada mientras el transatlántico desaparece en las frías aguas del Atlántico Norte.
El reloj, un elegante modelo de la firma Jules Jurgensen con las iniciales “IS”, se detuvo exactamente a las 2:20 de la madrugada, la hora en que el Titanic se hundió por completo.
Durante las labores de recuperación, el equipo encontró el artefacto junto con el cuerpo de Straus y algunas de sus pertenencias personales. Tiempo después, entregaron la pieza a su hijo, quien la mantuvo en posesión de la familia durante varias generaciones.
Más de un siglo después del desastre, el reloj vuelve a generar interés por su enorme valor histórico y emocional.
Para los expertos, su venta no solo refleja el atractivo que aún conserva la historia del Titanic; sino también el impacto perdurable de historias humanas como la de Isidor e Ida Straus, cuya lealtad y amor perduran en la memoria a través de objetos como este.

















