Las intensas lluvias que se registran en Bolivia desde el pasado fin de semana han desatado una emergencia climática a nivel nacional, afectando de manera más severa a los departamentos de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, con un número elevado de damnificados.
Los municipios afectados solicitan ayuda urgente ante los desastres, que incluyen el colapso de viviendas, la destrucción de cultivos y la interrupción de vías de comunicación, dificultando las tareas de socorro y la entrega de asistencia humanitaria.
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En el municipio de La Asunta, La Paz, más de 50 familias resultaron damnificadas por el colapso de caminos. El alcalde Benjamín Chuquimia declaró: “Estamos muy preocupados como Gobierno municipal. Nos enfrentamos a este desastre de la naturaleza y hemos pasado momentos críticos”.
Comunidades como Charobamba, también en La Paz, sufrieron el colapso de su puente principal; varias viviendas y unidades educativas quedaron cubiertas de lodo, obligando a suspender las clases. Aunque no se reportan fallecidos ni desaparecidos, se recuerda la desaparición de un hombre de 33 años en Bajo Guayabal la semana pasada.

Emergencia climática en Bolivia
En Santa Cruz, el desborde del río Piraí destruyó viviendas en Samaipata, dejando a 560 familias damnificadas y unas 1.000 personas afectadas. La comunidad de Achiras es una de las más devastadas, con casas cubiertas por lodo, afectando 112 hectáreas de cultivos y 30 km de caminos.
El Gobierno activó mecanismos de ayuda y un fondo inicial mientras se recomienda aprobar una declaratoria de desastre.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, gestionó el despliegue de maquinaria pesada, el abastecimiento de diésel y la movilización de personal técnico para intervenir de manera inmediata en las zonas impactadas por los desbordes de ríos.#SiempreBolivia 📷 pic.twitter.com/buX2fVJFAr
— Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Vivienda (@mopsv_Bolivia) November 19, 2025
En el Trópico de Cochabamba, aproximadamente 4.000 familias se encuentran afectadas por desbordes, riadas e inundaciones, según informó Ramiro López, jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR), que coordina la evaluación de daños y la entrega de ayuda.
Ante la insuficiencia de maquinaria y el riesgo de nuevas lluvias, las autoridades municipales y departamentales de los tres departamentos insisten en la necesidad de apoyo nacional para garantizar la seguridad de los miles de damnificados.


















