En Monimbó ya se vive el ritmo de la Purísima; los talleres artesanales trabajan sin pausa

Foto: Monimbó entra en modo Purísima/TN8
Foto: Monimbó entra en modo Purísima/TN8

Entre chischiles, matracas, maracas e indios elaborados a base de palma, el barrio indígena de Monimbó late con el ambiente previo a la celebración mariana más grande del país, la tradicional Purísima, que tendrá lugar el próximo 7 de diciembre.

En cada vivienda, convertida en taller por tradición familiar, las manos de artesanos y artesanas trabajan sin descanso para elaborar los productos que darán vida a los brindis de la Purísima en todo el territorio nacional.

“En esta temporada nosotros empezamos a trabajar con las escobillas, abanicos, chischiles, todo hecho por nuestras manos; es lo que buscan para festejar a la Purísima. Va para varios departamentos como León y Matagalpa. Son precios económicos para que las familias se ayuden y puedan celebrar; pero no solo eso, sino que también aquí nos vienen a comprar para llevar a los mercados”, dijo la artesana Marina Barrios.

El sonido de las herramientas, el aroma de la madera recién cortada y el constante ir y venir de piezas terminadas forman parte del escenario cotidiano en estas semanas. Las familias artesanas organizan jornadas extendidas para responder a la elevada demanda de artículos tradicionales, que luego son distribuidos a mercados locales y nacionales; hay que señalar que, en su mayoría, este trabajo es familiar y heredado a través de las generaciones.

Monimbó entra en modo Purísima: talleres hierven de trabajo artesanal

Foto: Monimbó entra en modo Purísima/TN8
Foto: Monimbó entra en modo Purísima/TN8

“Para nosotros, que empezamos en julio a prepararnos, esta es la mejor época porque aumenta el pedido. Con este trabajo nos sostenemos en la familia; por ejemplo, mi hijo se bachillera este año y, con la venta de estos brindis, vamos a salir adelante y lo estamos apoyando”, agregó Barrios.

Para quienes elaboran estas piezas, no se trata solo de un oficio, sino de preservar una herencia cultural que ha pasado de generación en generación. Cada producto lleva identidad, devoción y orgullo, reforzando el papel de Monimbó como uno de los centros artesanales más importantes del país.

“Ya para estos días vienen aquí a comprarlos. Las escobillas son muy vendidas porque les gustan mucho a los niños; pero también estamos haciendo otras cosas que van de la mano con estas fechas, porque Masaya está de fiesta y nos encargan fajones, sombreros, flores, todo para salir en los bailes”, dijo una reconocida artesana del sector.

Con la temporada de la Purísima a la vuelta de la esquina, los talleres monimboseños confirman una vez más su relevancia en la economía creativa y en las tradiciones religiosas que unen a miles de familias nicaragüenses.

Foto: Monimbó entra en modo Purísima/TN8
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