Un 18 de noviembre de 1999 llegaba a Japón uno de los JRPG más anticipados y con mejor apartado técnico para su época: Chrono Cross. Estábamos en la era de la primera PlayStation, y allí apareció esta obra, considerada la secuela espiritual de Chrono Trigger, un videojuego que merece un lugar especial en la historia del mundo gamer.
Hoy, 18 de noviembre de 2025, se cumplen 26 años de su lanzamiento en Japón, y aunque algunos debaten si merece la categoría de “clásico”, desde mi perspectiva —y la de muchos que lo jugamos en la adolescencia— sí la tiene.
'Chrono Cross' was released on the PlayStation 26 years ago today in Japan. pic.twitter.com/bn2LzwFz8J
— PlayStation Park (@PlayStationPark) November 18, 2025
Compararlo con Chrono Trigger no es nada sencillo. Más aún, si consideramos que Chrono Cross no es una secuela directa: toma conceptos de Radical Dreamers, la novela visual previa del mismo equipo creativo, y los adapta a una narrativa centrada en viajes entre dimensiones, en lugar de viajes en el tiempo.
Aun así, la historia de Serge, Kid y Lynx, la búsqueda de la Frozen Flame, y la temática de los dragones es de lo más memorable que se ha creado para un videojuego. Sí, existen algunas inconsistencias con los personajes de Chrono Trigger, pero son completamente perdonables.
La banda sonora más impresionante: Chrono Cross
Uno de los aspectos más destacados es su banda sonora, compuesta por Yasunori Mitsuda. Probablemente, una de las más hermosas en la historia gamer, capaz de competir con Final Fantasy o The Legend of Zelda sin pestañear.
El sistema de combate, criticado por algunos, era en realidad innovador y creativo, y la posibilidad de reclutar hasta 45 personajes convertía el juego en un desafío gratificante y divertido.
Una aventura sin comparaciones

Además, en los inicios de los 2000, con un acceso a internet limitado, la experiencia de progresar y teorizar sobre la conexión con Chrono Trigger, junto al final verdadero —uno de los 10 disponibles, que requería combinaciones específicas de ataques— era única.
Chrono Cross nos enseñó que los JRPG podían tener un nivel de exigencia altísimo, y que los fans esperábamos dedicación y detalle.
Sí, hubo problemas de presupuesto que dejaron algunos huecos en el guion, pero en conjunto es una experiencia entrañable, profunda y hermosísima; que aún hoy sigue viva en la memoria de los jugadores.

















