A eso de las 11:23 de la mañana de este lunes 17 de noviembre, se percibió un fuerte sismo de magnitud de 4.9 grados en la escala de Richter, con epicentro a 15 kms al norte de El Tránsito, en Nicaragua.
La profundidad fue de 98 kms. Estos datos son por parte del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, INETER.
Nicaragua es un país con alta actividad sísmica, lo que hace indispensable fortalecer una cultura de prevención ante terremotos. Para ello, el INETER monitorea constantemente el movimiento de la corteza terrestre desde su red de estaciones sísmicas, operando las 24 horas para detectar, localizar y analizar temblores.
Al mismo tiempo, el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (SINAPRED) establece protocolos claros para alertar a la población ante diferentes niveles de amenaza sísmica.
Nicaragua en constante vigilancia sísmica
Como parte de estos esfuerzos, el gobierno organiza cuatro simulacros nacionales al año, conocidos como “Ejercicios Nacionales de Preparación para Proteger la Vida en Situaciones Multiamenazas”. Estas actividades programadas para 2025 se realizarán el 27 de marzo, 26 de junio, 25 de septiembre y 18 de diciembre, según el calendario oficial del SINAPRED.
Durante los ejercicios, se simulan escenarios complejos que no solo incluyen terremotos, sino también otras amenazas como inundaciones, erupciones volcánicas e incendios. Así mismo, estos simulacros involucran a comunidades, instituciones estatales, cuerpos de socorro y autoridades locales; permitiendo evaluar la organización, las rutas de evacuación y la capacidad de respuesta de la población en situaciones de crisis.

Además, estas prácticas regulares ayudan a institucionalizar la autoprotección en los hogares y barrios en Nicaragua.
Igualmente, la Asamblea Nacional ha destacado que estos ejercicios, coordinados con brigadas comunitarias y organismos de gestión de riesgo; refuerzan la preparación desde lo local hasta lo nacional. Gracias a esta constancia, Nicaragua busca minimizar el impacto humano y material de un sismo; salvaguardar vidas y lograr una sociedad más resiliente ante desastres naturales.


















