El café nicaragüense atraviesa uno de sus mejores momentos históricos. Así lo afirmó Eduardo Escobar, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional para la Transformación y Desarrollo de la Caficultura (CONATRADEC), durante su participación en el programa Estudio TN8, donde se abordó el tema “Expectativas Cafetaleras 2025: Producción, Exportación y Empleo en Nicaragua”.
Escobar destacó que más de 60 municipios del país generan a diario divisas y resultados positivos para el desarrollo nacional.
Entre las zonas productoras mencionó a Matagalpa, Jinotega, Estelí, Madriz, Nueva Segovia, Carazo, El Crucero, Managua, Nueva Guinea e incluso la Isla de Ometepe, todas con café de alta calidad.
Según explicó, Nicaragua cuenta con más de 33 marcas de café, entre colectivas y de autor, además de cuatro denominaciones de origen. Actualmente, se trabaja en el registro de la primera indicación geográfica “Café Matagalpa” ante el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (MIFIC).
Un ciclo histórico para el café en Nicaragua
El ciclo productivo de octubre 2024 a septiembre 2025 ha superado todas las proyecciones. Inicialmente, se esperaba generar 650 millones de dólares, pero el resultado final alcanzó 862 millones de dólares en exportaciones; una cifra sin precedentes.
“Eso es histórico, por primera vez en la historia llegamos a ese monto”, aseguró Escobar. En volumen, representa 3 millones 191 mil 462 quintales exportados, un crecimiento del 19% respecto al período anterior. Si se suma el consumo nacional, el total asciende a 3.4 millones de quintales producidos.
Este resultado convierte al actual ciclo en el mejor en más de 220 años de historia cafetalera en Nicaragua, reflejando el esfuerzo de más de 51 mil familias productoras.

Valor agregado y seguridad en la cosecha
El secretario ejecutivo de CONATRADEC señaló que el fortalecimiento de la cadena de valor también ha sido clave. En los últimos cuatro años, Nicaragua pasó de tener 112 cafeterías de nivel especializado a casi 180, lo que demuestra un mayor aprovechamiento del café como producto con valor agregado.
Asimismo, destacó que los precios internacionales han contribuido, aunque dependen de la categoría del café. “En promedio andamos entre 276 y 280 dólares por quintal, pero algunos alcanzan los 400 o hasta 500 dólares”, detalló.
Escobar resaltó el papel de la seguridad en la cosecha, recordando que el Ejército de Nicaragua ejecuta planes especiales para garantizar el resguardo de las zonas cafetaleras. Todo esto, dijo, permite mantener la estabilidad y el crecimiento de un sector que hoy ocupa el primer lugar entre los rubros agropecuarios generadores de divisas y aporte al PIB.

Formación y profesionalización del sector
La mejora en la calidad también se debe a la formación técnica y certificación de los protagonistas del sector. Actualmente, el país cuenta con más de 1,200 catadores profesionales y nuevos programas de capacitación en café robusta.
“Hemos empezado con la gestión de calidad del robusta fino, con la participación de más de 47 protagonistas de distintas organizaciones. También contamos con la certificación SCA en preparación de bebidas, es decir, baristas profesionales”; explicó Escobar.
Estas capacitaciones abarcan desde la cosecha y poscosecha en Nicaragua, hasta el manejo del agua y la diferenciación del grano, garantizando que cada etapa del proceso mantenga altos estándares de calidad.

Nuevos mercados y proyecciones 2025-2026 para el café en Nicaragua
El café nicaragüense llega actualmente a 57 países, y la presencia internacional continúa expandiéndose. China, por ejemplo, ha incrementado sus compras a casi 150 toneladas a precios superiores a los 375 dólares por quintal. También se negocian más de 40 contenedores adicionales hacia ese país.
Japón se mantiene como un mercado exigente pero fiel, siendo comprador del 70% de los microlotes premiados en Taza de la Excelencia.
Respecto al nuevo ciclo 2025-2026, Escobar adelantó que las expectativas se mantienen altas. “La premisa principal es aumentar productividad”, señaló. La caficultura sigue siendo el mayor generador de empleo del país, con más de medio millón de personas involucradas en la cadena de valor.
Finalmente, explicó que, por la bi-anualidad natural del cultivo; las metas propuestas son similares a la del período anterior. “Esperamos al menos los 3.3 millones de quintales en exportación y más de 600 millones de dólares en valor”, concluyó.


















