Con caravanas, aplausos y un pueblo volcado en las calles, los Toros de Chontales fueron recibidos como verdaderos héroes tras consagrarse subcampeones del Campeonato Germán Pomares Ordóñez 2025. Aunque el título quedó en manos de los Dantos, la afición reconoce que este equipo ya forma parte de la historia grande del béisbol nicaragüense.
Durante la celebración, distintas voces de la afición y autoridades locales destacaron el esfuerzo y la entrega de los peloteros. Hallyl Navarrete, secretario político de Juigalpa, expresó: “Orgullosos como todo chontaleño, los Toros siempre serán campeones. Aquí lo están demostrando: el cariño y el amor del pueblo, el respaldo de la gente hacia ellos, es incondicional”.
Por su parte, Óscar Hurtado, miembro del equipo, agradeció profundamente el apoyo recibido: “La población estuvo siempre al final con nosotros, dando el ciento por ciento, incluso más. Cuando viajábamos, la gente se volcaba en las carreteras y eso nos motivaba. No logramos el título, pero nunca bajamos la moral; siempre fuimos firmes y dimos todo en el terreno”.
El lanzador Danilo Bermúdez también compartió sus impresiones sobre la final y el respaldo de la fanaticada: “Queríamos ganar, pero no se pudo. Dios sabe por qué pasan las cosas. Yo pensé que íbamos a lograrlo, pero al final se nos fue el juego. Agradezco a toda la afición por su apoyo; ellos merecían un campeonato. Sin embargo, este es un equipo joven y con mucho futuro. Estoy seguro de que el próximo año podremos coronarnos campeones”.
Los Toros regresan a casa: no levantaron la copa, pero sí el orgullo de Chontales

El pitcher añadió con emoción que se siente en casa jugando en Chontales: “Me voy mañana, pero quiero decir que aquí encontré amistad, respeto y cariño. Me siento supercómodo y agradecido con todos”.
Desde la directiva, Elieth García, secretaria del equipo, subrayó la importancia del respaldo popular: “Estamos muy agradecidos con Dios y con toda la afición. La gente se volcó desde diferentes puntos del país, algunos en los estadios, otros siguiéndonos en transmisiones radiales y televisivas. Esta barra es única, auténtica, orgánica, porque acompaña de corazón a su equipo en las buenas y en las malas. La barra de Chontales sufre, pero no abandona”.
En la misma línea, García reconoció el esfuerzo del gobierno y de las instituciones deportivas que respaldan el béisbol nacional: “Gracias a las inversiones en el deporte, hoy tenemos estos resultados. Llegar a la final ya es un triunfo, y ahora el compromiso es mayor: en 2026 queremos coronarnos campeones”.

Las calles de Juigalpa se convirtieron en una fiesta. Familias enteras salieron a saludar a los jugadores, ondeando banderas rojas y negras, así como los tradicionales colores de los Toros. La caravana se sintió como un título, porque más allá del resultado en la final, la unión entre equipo y afición es lo que verdaderamente marcó la diferencia este año.
Los jugadores de Chontales, visiblemente emocionados, reconocieron que el cariño de la gente es su mayor trofeo. A lo largo de la temporada, la fanaticada chontaleña acompañó con cánticos, caravanas y celebraciones, mostrando que el béisbol es una pasión que une a todo un pueblo.
Así, entre música, vítores y abrazos, los Toros regresaron a casa. No con la copa en sus manos, pero sí con el reconocimiento de miles de fanáticos que los llaman con orgullo: “Los Campeones del Pueblo”.


















