Al calor de los tragos, llena de odio y sin mostrar remordimiento alguno, la ciudadana Jessenia Cruz Jarquín intentó, el pasado 14 de julio en horas de la madrugada; quemar vivos a sus patrones rodeando su casa en Managua con queroseno.
Durante la primera audiencia del juicio, que se realizó de manera virtual, el Ministerio Público expuso los hechos que habrían iniciado en el bar “Tequila”, ubicado en Veracruz; donde la acusada sostuvo una acalorada discusión bajo los efectos del alcohol.
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Una testigo clave relató que Cruz Jarquín se quejaba constantemente de la carga laboral que tenía, situación que, según sus propias palabras, le impedía mantener una relación de pareja. En medio de esas inconformidades, expresó abiertamente sus deseos de acabar con la vida de su jefa; lo que para la Fiscalía constituye un indicio claro de premeditación.
“La mujer intentaba varias veces abrir la puerta del cuarto. Lo que nosotros hicimos fue llamar a la policía y no salir del cuarto porque escuchábamos cómo Jessenia estaba fuera de control, gritando que iba a matarnos. Pero, a eso de las 12 y media, fue cuando sentimos el olor a quemado, que rápidamente nos hizo entrar en pánico”; agregó un testigo.
Violencia extrema de una doméstica en Managua

Así mismo, la mujer acusada ofendió y golpeó a su jefa en reiteradas ocasiones. Y si no hubiese sido por la intervención del esposo de la víctima, la acusada hubiese intentado matarla a golpes.
“Yo la conozco de toda la vida y jamás me esperé algo así de ella. En ese momento expuso las inconformidades, pero ella con nosotros ganaba 10 mil córdobas, aparte de los beneficios que obtenía. Fue de repente que inició ofendiéndome con tan solo tres cervezas que nos bebimos, y ya estando en casa desató su furia con nosotros”; agregó la testigo.
La causa judicial avanza en Managua, mientras las autoridades definen la responsabilidad penal de la acusada en un caso que ha generado conmoción por la gravedad de los hechos y la frialdad con que, presuntamente, fueron concebidos; exactamente en el residencial Sierras Doradas, en el km 17 de la Carretera a Masaya.

















