Estudiantes de la Universidad Nacional Casimiro Sotelo sostuvieron un encuentro con las madres de héroes y mártires de San José de las Mulas, quienes conversaron sobre el legado que dejaron esos jóvenes y las misiones que tenían que cumplir en el área rural de Nicaragua.
Este 2025 se cumplen 42 años desde que la Guardia Nacional emboscó al batallón 30-62, compuesto por miembros de la Juventud Sandinista; que se dirigían a realizar diversas tareas de la Revolución.
A estas madres se les entregó un reconocimiento por parte del movimiento estudiantil de diversas universidades públicas del país; como muestra de agradecimiento.
«Para mí, como madre, significa mucho porque es una manera en que sentimos que estamos recordando, y todos están recordando a nuestros hijos, la gesta de San José de las Mulas, hace 42 años. Me siento contenta porque en mi corazón se alegra al recordar a mi hijo y ver a tantos jóvenes, y lo miro reflejado en cada rostro de ellos»; manifestó doña Olga Manzanares, madre de Carlos José Lacayo Manzanares.

Recuerdo histórico de San José de las Mulas
Fueron 23 jóvenes los que ofrendaron sus vidas un 27 de febrero de 1983 en San José de las Mulas; ahora convertido en sitio histórico y ubicado en el departamento de Matagalpa.
«Es una mezcla de dolor y alegría: dolor porque perdimos, en mi caso, a mi hermano, y alegría porque vemos que los sueños de ellos se han ido realizando poco a poco, y esperanza porque creemos que todos estos chavalos que están aquí y en las organizaciones van a seguir su ejemplo»; dijo Socorro Montenegro, hermana del héroe Ricardo Avilés Montenegro.
Tanto en el lugar donde fueron asesinados como en el sitio donde descansan sus restos, cada año se les rinde homenaje; recordando a cada uno de los muchachos que ofrendaron sus vidas.

«Estamos con las madres y sobrevivientes de esa emboscada, y recordamos a aquellos 23 jóvenes que dieron toda su vida por esta lucha del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), y que hoy estamos aquí, y nosotros, los jóvenes universitarios, seguimos su legado»; dijo por su parte Allison Lohlofftz, vicepresidenta de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN).
Los restos de los 23 jóvenes asesinados en el norte del país fueron enterrados en el Cementerio Periférico en Managua; capital de la República de Nicaragua.


















