Derek Jeter no quería que la noche terminara. El capitán que se retira le dio a Nueva York un triunfo más con un gran hit y luego acudió dos veces a su puesto de torpedero, saludando al público que lo aclamaba tras su último partido como local en el Yankee Stadium.
Poco después de que su sencillo crucial en el noveno episodio el jueves les dio a los Yanquis un triunfo de 6-5 sobre Baltimore, Jeter dijo que jugó su último partido en esa posición defensiva. Ahora sólo fungirá como bateador designado en los últimos tres encuentros de su carrera, a disputarse en Boston el fin de semana.
«Quiero llevarme algo especial del Yankee Stadium», afirmó el pelotero en una conferencia de prensa difundida en la pantalla del jardín central, cuando muchos aficionados aún estaban en sus asientos. «Lo que vi desde mi puesto de torpedero aquí esta noche es lo que quiero llevarme».
Jeter, de 40 años, comenzó con un doble su último partido con el uniforme a rayas y lo concluyó con otro momento sorprendente en una carrera llena de ellos.
«Uno ni siquiera puede soñar con esto», dijo el manager Joe Girardi.
El afamado jugador elevó un dedo índice y saludó a la multitud de 48.613 espectadores, de los cuales aún permanecían en el estadio casi todos, mientras salía del dugout y caminaba a la posición que defendió durante 20 temporadas. En una imagen vista antes en casi todos de sus 1.391 partidos en el Yankee Stadium, puso el rostro hacia los jardines y se colocó en cuclillas para un momento de reflexión.

NUEVA YORK (AP)


















