La selección de Estados Unidos ha recuperado hoy la velocidad de crucero que se le supone, y que exhibió en el debut frente a Finlandia, ante una Nueva Zelanda que, a pesar de su encomiable espíritu de lucha, no pudo impedir una derrota más que abultada en los guarismos finales (98-71).
Los hombres de Mike Krzyzewski han vivido en el Bizkaia Arena una de esas jornadas plácidas que acostumbran en los grandes campeonatos, partidos en los que el mayor aliciente es comprobar hasta que altura llegan los vuelos de las estrellas NBA o ver quien necesita menos zancadas ‘box to box’ (de zona a zona).
De todos modos, el choque ha tenido conclusiones positivas para el ‘Coach K’, que aún tendrá puesta toda su atención en intentar evitar que a su equipo le vuelta a aparecer el colapso de la primera parte ante una Turquía que se las mantuvo tiesas a los estadounidense hasta el minuto 30.
Hoy, para alegría de Mike Krzyzewski, han tenido un ligera mejoría los dos tiradores más afamados de su plantel, los ‘warriors’ Stephen Curry [1] y Klay Thompson [2] (4/9 en T3; 24 puntos entre ambos), que se presumen claves en encuentros que se les atasquen.
De todos modos, para que los americanos se bloqueen en ataque sus rivales deberían decidirse por defensas en zona, como Turquía, lo que no han hecho hoy los ‘Tall Blacks’ oceánicos.
Así, a campo abierto, han podido ponerse las botas Kenneth Faried [3] (15, 11 rebotes y 26 de valoración) y Anthony Davis [4] (21, 9 y 26), las mayores atracciones USA en lo que va de campeonato. Los también titulares Kyrie Irving [5] (10 y 4 robos) y James Harden [6] (16 y 6
asistencias) también han tenido sus momentos en el partido.
Nueva Zelanda quería divertirse y no varió ni un ápice ni su juego, dinámico y con defensas individuales, ni su actitud, la de pelear por cada balón como si en ello le fuese la vida. Y todo ello con jugando muchos minutos todos los jugadores.
Ya en el último cuarto, Estados Unidos recuperó la diferencia de 30 puntos a cinco minutos del final (88-57) y la llegó a ampliar a 34 (92-58) un poco más tarde. Pero un arreón final de los infatigables ‘Tall Blacks’ dejó la distancia definitiva en ‘solo’ 27 (98-71).
BILBAO (AP)


















