Maratón de Boston con mayor seguridad

Un año después de que dos bombas hechas con ollas de presión dejaran tres muertos y al menos 260 heridos en la línea de meta del Maratón de Boston, la edición 118 del maratón urbano más antiguo del mundo dio inicio con un minuto de silencio y un enorme dispositivo de seguridad.

Unas 36 mil personas se inscribieron al maratón, la segunda mayor cifra en su historia. Muchos de los corredores deseaban demostrar su apoyo al evento y a la ciudad, que quedó impactada por el ataque a su evento deportivo insignia.

El cambio más obvio en la 118 edición del maratón anual más antiguo del mundo es la seguridad estricta. Policías estatales y locales están en todas partes, incluso en los techos de algunos edificios. Las personas que se acercaban a la línea de arranque debían pasar por revisiones de seguridad.

Los maratonistas que participarán tendrán que usar bolsas de plástico transparentes para sus pertenencias y quienes deseen darles ánimos en la línea de meta deberán dejar cochecitos para niño y mochilas atrás. Más de 100 cámaras se instalaron a lo largo de la ruta y se colocaron alrededor de 50 puntos de observación alrededor de la meta para «monitorear a la multitud», dijo la Asociación Atlética de Boston.